Xiomara Yamil Zambrano

Comunicación, responsabilidad social y sostenibilidad

Ética de la IA: Principios y Desafíos

Abordar y estudiar las implicaciones morales en materia de Inteligencia Artificial es un paso indispensable para establecer una base de principios y un camino confiable, en ese campo. Es decir, sin caer en maniqueísmos sobre el bien y el mal, una primera aproximación plantea aspectos para el conocimiento, la reflexión y la posterior acción, en aras de optimizar los beneficios de la IA y mitigar tanto los riesgos como los resultados adversos. En el texto ¿Qué es la ética de la IA?, publicado en el site de IBM, se insiste en que es necesario detenerse a pensar y tomar posición en aras de optimizar los beneficios de la IA y mitigar tanto los riesgos como los resultados adversos.

Incorporo aquí una idea de Mark Coekelbergh, profesor de filosofía de la Universidad de Viena y experto en el tema, quien en ¨Etica de la Inteligencia Artificial¨(2021) cuestiona si la IA merece alguna forma de consideración moral. Habría que partir de su capacidad de agenciar o no razonamientos morales, o si son los humanos quienes programan, con alto grado de elaborarión o sofisticación, las rutas a seguir por la IA ante los desafíos éticos. Pero eso ya es entrar en aguas profundas, lo cual no es el propósito de este artículo.

Vuelvo a referirme al texto corporativo de partida, el cual conduce a la revisión de publicación , The Belmont Report o Informe Belmont (National Commission for the Protection of Human Subjects of Biomedical and Behavioral Research, 1979) que sigue vigente y en su propósito original estuvo proveer una base conceptual sobre las consideraciones éticas en materia de investigación biomédica y del comportamiento humano. Sigue vigente en el campo científico y académico en muchas universidades e instituciones. Define tres principios éticos a seguir en los proyectos de innovación y desarrollo. Tales son:

1. Respeto por las personas.

2. Beneficiencia (no caridad, sino en el sentido del ganar-ganar)

3. Justicia

Con esa guía inicial, esa compañía ha desarrollado sus propios principios de Confianza y Transparencia , con énfasis en el uso de la IA para potenciar la inteligencia humana y en el uso y tratamiento de los datos, que bien vale la pena leer, evaluar y comparar. En las grandes corporaciones de la tecnología el desarrollo de soluciones y nuevas propuestas pasa por la búsqueda y acumulación de millones de datos en sus respectivos departamentos de Investigación y Desarrollo, lo cual acentúa el interés y hasta la obligación moral de construir sus propios marcos y parámetros de acción.

En este vistazo a las implicaciones éticas en el uso y desarrollo de la IA hay que incorporar a los llamados sesgos algorítmicos, la inclusión y las brechas digitales. Sobre el primero cabe una construcción mental algo metafórica: si nos imaginamos a la IA en el rol de juez en uno de esos concursos de talentos televisados, ¿cómo se puede garantizar que ha sido programada para haber visto todo tipo de perfomances? Porque si en su complejo banco de datos hay actuaciones que desconoce o alguien trae algo innovador ¿Cómo esperamos que juzgue justamente a todos los participantes? Lo que se desconoce, por omisión intencional u otra causa, queda totalmente fuera de juego, excluido.

Por otra parte, en regiones como América Latina, donde el acceso a internet y a la tecnología no es igual para todos. Las desigualdades existentes podrían incrementarse debido a:

Acceso desigual: En 2019, solo el 67,3% de los habitantes de la región tenía conexión a internet, y en las poblaciones de menores ingresos es apenas 46,4% de la población según estimaciones del PNUD. La brecha es aún más pronunciada entre zonas urbanas y rurales, y entre diferentes estratos económicos.

Impacto en la educación: La pandemia de COVID-19 reveló dramáticamente esta desigualdad. El 46% de los niños entre 5 y 12 años en la región vive en hogares sin conexión a internet, lo que afecta directamente su derecho a la educación.

Desigualdades socioeconómicas: La falta de acceso a las tecnologías de la información y comunicación (TIC) limita las oportunidades laborales y económicas, perpetuando ciclos de pobreza.

Exclusión social: Aquellos que no tienen acceso a la tecnología e internet pueden sentirse excluidos de la sociedad digital, afectando su participación en actividades sociales, políticas y culturales

Aún así, bienvenida la IA. Es indudable su incidencia la transformación de nuestro mundo y nuestra vida cotidiana a pasos agigantados, pero con grandes avances vienen grandes responsabilidades, personales, corporativas e institucionales.

Es la puerta de entrada a una vida más productiva y si quiere aprovechar al máximo, más amplia en cuanto a oportunidades de aprender, de crear y de innovar. Y más…  y también menos, porque los riesgos están allí. Los desarrollos de IA contienen prejuicios, el resultado puede ser una toma de decisiones automatizada injusta y discriminatoria. En el fondo se trata de personas domando decisiones, gestionando datos, creando algoritmos, pautas, impulsando patrones y toma de decisiones. La formación y el espíritu crítico se hace más necesario que nunca.

Posted in , ,

Deja un comentario